martes, 15 de mayo de 2012

Arranca que vienen los González!





Hace unos días leí un artículo en el que el INE hacía un análisis de los apellidos más usados en Chile. Entre los primeros 10 estaban los de siempre: Pérez, Soto, Gutiérrez, etc. – Maní, dirán ustedes (y yo también). Lo que me interesó es que en el primerísimo primer lugar estaba el absolutamente usado, re usado y súper usado González, que significa hijo de Gonzalo (Fernández es el hijo de Fernando; Sánchez es el hijo de Sancho y así, blablabla).



Según el artículo, el 50% de los connacionales lleva el apellido González y eso es bastante. La verdad, es que somos menos exclusivos que oferta de carnicería, pero veamos los motivos: Gonzalo, nuestro padre, no tenía televisión en la casa y debía entretenerse en algo o no? Alguien habría sido capaz de negarle semejante entretención? Nadie. Además, ninguno de nosotros puede decir que Gonzalo sufría alguna enfermedad de habitación. No me entendió? Me refiero a que estamos seguros de que el cabro era bien machito y donde ponía el ojo, ponía la “bala”.

Hay consecuencias del apellido que pueden considerarse buenas o malas, dependiendo de su personalidad, como por ejemplo: nunca un González estuvo solo: nunca estuvo solo en una lista, en un trabajo, en un grupo, nunca! Porque en todos lados hay González, hay González en los más altos cargos gerenciales y hay González vendiendo palomas en el Paseo Ahumada; hay González en las Fuerzas Armadas y hay González rogando porque no se les caiga el jabón en la peni, o sea hay González en todos lados. (“Qué horror! Gonzalo no tenía filtro”, dirían las viejas frígidas de las que hablé en mi columna anterior.)

Desde que comencé el colegio, hace ya bastantes años, nunca fui “EL” González, sino que era uno de “LOS” González y me acostumbré a la compañía. O sea, si no hay otro González, me siento solo, siento que me falta una parte. Asimismo, en el colegio nunca mis compañeros pudieron llamarme por el apellido. Era típico que estaba el Miranda, el Órdenes, el Lagos, etc. Pero si me hubiesen dicho: - “Oye, González”, saben lo que hubiera pasado? La mitad del colegio se giraba y con un estruendoso –“quéeeeeeeee?” habría derribado cualquier ánimo de intimidad. Dicho más fácilmente: si tu apellido es González no existe la intimidad, porque hay 5 González por metro cuadrado.

Si pensamos en las consecuencias de nuestro apellido, se me ocurren varias cosas: si fuéramos una ciudad, tendríamos más habitantes que Santiago, así que probablemente le cambiaríamos el nombre a Sangonzález (no creo que Tiago se enoje). Otra buena consecuencia de ser tantos es que los González son quienes más orgullo le han dado a este país, no porque seamos muy secos en lo que hacemos o superemos a los demás, no. Es sólo porque somos muchos y tiene que haber uno que otro bueno, igual que los chinos. No me digan que nunca han pensado: “cómo estos wnes no tienen el mejor equipo del mundo si son tantos?” O “cómo no van a haber 11 chinos buenos para la pelota?” A los González nos pasa lo mismo.

De los nuestros hay por lo menos uno que se destaca en cada disciplina: tenemos a Tomás en gimnasia; a Fernando en tenis; al Heidi, al Tunga, a Jaime, a Sebastián (Chamagol) y varios más en el fútbol; a Jorge en la música; a Alejandro (Coco Legrand) en el humor; a Gabriel en la presidencia de la república, a Speedy en los cartoons y tantos más, así que los González ya cumplimos. A ver cuando se ponen las pilas los otros! (palo para los Fernández, Soto, Gutiérrez y los demás que integran el top 10 de la lista).

Finalmente, lo único que me queda decir es que aunque sea cierto que levantas una piedra y salen 1.000 González, el apellido que me dio mi padre y a éste el suyo lo llevan otros 8 millones de chilenos, por lo que hay que ser cuidadoso con lo que se dice de un González, porque si estuviéramos en otra época y las casas feudales se agarraran por una gallina o un pedazo de zanahoria, nosotros los González les sacaríamos lo que se llama chucha a los demás!

7 comentarios:

  1. Wena! Liviana, ingeniosa y entretenida...
    Contrario a lo q te pasa a ti en mi vida sólo me he encontrado con dos Llantén q no sean parientes míos y siempre hemos terminado disputandonos ser "El Llantén".

    Eso a Gabriel Gonzalez Videla -como decía Neruda- se le recordará como "el vil canalla"!

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    Respuestas
    1. ....estás considerando a la hierba como parte de la familia tambien? ...

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  2. Jajajajaa, gracias por el spam, entretenido el Blog :D sobre todo me gusto esta especie de apología a los gonzalez y a todos esos apellidos "comunes" que siempre son denostados, bonito tu blog, te agregare a la lista ;)

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